Hola y bienvenido al blog de David Guillén

Hola y bienvenido a mi blog, el blog de David Guillén. Tu nuevo blog de marketing digital en Extremadura. Desde este pequeño rincón, compartiré con todos vosotros toda mi experiencia y conocimientos en comunicación online para empresas.

En este primer post quiero aprovechar para presentarme con un poco más de detenimiento. En el apartado de + David tienes algo de información sobre mí, pero en este post conocerás mis secretos más oscuros.

¿Empezamos?

¿Quién es David Guillén?

Muchos de los que estaréis leyendo esto ahora ya me conoceréis. Es fácil, es mi primer post. ¿Quién me va a leer? Mis amigos, familiares… ¡Gracias!

Sin embargo, estoy convencido de que, con el tiempo y esfuerzo, y por supuesto con la ayuda de todos los miembros que formamos la tercera edición del curso de Marketing & Web de Miguel Florido, llegarán las visitas de aquellas personas que no me conocen y que querrán saber más de mí, y, sobre todo, cómo he llegado a ser el profesional de comunicación digital que soy ahora.

Mi nombres es David Guillén, trabajo en marketing digital y soy adicto al café

david-guillen-cafeMi nombre es David Guillén y trabajo como profesional de marketing digital en Extremadura. Mi cara la habrás visto ya varias veces en la web. Lo siento si a alguien le parece aburrido ver siempre mi careto, pero yo soy mi marca personal y por eso debo mostrarme, como si fuera mi propio logotipo.

Soy un informático frustrado, siempre me gustó y me interesó esta profesión, pero eso de ser ingeniero no iba conmigo. Un año perdido en esta carrera me llevó hasta empresariales.

En esta diplomatura, que, por supuesto nada tiene que ver con la informática, ni mucho menos con las ciencias de la salud que cursé en bachillerato, aprendí muchas cosas. La primera, que nunca podría trabajar de “empresariales” porque, sencillamente, no existe un trabajo para ellos.

¿Os habéis parado a pensar en todas esas carreras formaciones, estudios medios o superiores… para los que no existe realmente un plan? Es decir, ¿para los que no existe una salida profesional propia o específica?

Nos venden la moto de que podremos trabajar en bancos, de administrativos, en una gestoría… Pero no cuela. Cuanto otra persona, como por ejemplo mi mujer, estudia enfermería, sabe perfectamente de mayor será enfermera. Cuando una persona estudia una ingeniería sabe que al acabar será ingeniero. Cuando una persona estudia empresariales, tiene la certeza que de mayor será… ¿empresario?

¡Ni de coña!

Así que, eso fue lo primero que aprendí con esta carrera, que nunca trabajaría gracias a ella. Lo segundo que aprendí fue que lo iba a pasar muy mal en la vida si realmente esperaba que fuera suficiente con esta formación y si no hacía algo al respecto. Y eso fue justo lo que hice, decantarme por el marketing.

Profesional de marketing digital.

David-guillen-marketing-digital

¿Sabéis? Yo nunca he sido precisamente un buen estudiante. Tampoco es que fuera muy malo, sólo que no obtenía la motivación suficiente. Debí haber repetido primero de bachillerato, pero trataron de motivarme pasándome de curso. ¿El resultado? Acabé siendo un veterano el segundo curso.

Tampoco comencé mi trayectoria profesional con 18 años y en la casa del pueblo, que sería el equivalente al americano garaje de mis padres. Aunque sí es cierto que empecé bien pronto a trabajar. Trabajos de baja cualificación, especialmente en hostelería. Trabajos que me enseñaron muchas cosas y me dotaron de muchas habilidades que puedo aplicar en mi día a día. Pero, sobre todo, me enseñaron una cosa, donde no quería estar.

Toda esta experiencia durante varios años en la hostelería unida a la frustración y desanimo generados por unos estudios a los que no le veía realmente un futuro claro me llevaron efectivamente a interesarme por el marketing.

En aquella época, tampoco hace tanto, estamos hablando del 2010 o así, para mí, el marketing era aquello que sólo las grandes empresas podían permitirse. Nunca pensé que pudieran existir servicios de marketing digital para pymes, y desde luego, nunca me imaginaba que yo pudiera llegar a ofrecer servicios de marketing digital en Extremadura.

Aún con esta premisa, mi interés en esta formación aumentó y me decidí por formarme regladamente en Marketing una vez terminé la carrera de empresariales. Por lo que, tras más años de la cuenta en la diplomatura, empecé mis estudios de marketing y, curiosamente, empecé a sacar buenas notas.

A veces no somos conscientes de que nuestra vocación o nuestra pasión pueden llegar en cualquier momento. Nos vemos coaccionados desde los 16 años a elegir un futuro, un futuro que, según nos dicen, será el mismo para toda la vida. Debemos elegir la rama profesional por la que vamos a avanzar, y si no logramos llegar a la meta, la sociedad nos tachará de fracaso, nos dirán que nos servimos para nada e intentará apartarnos.

Yo encontré mi vocación con 27 años. Desde mi punto de vista, la flor de la vida. Aunque para ello haya tenido que probar en diferentes ramas y sectores. Considero que tuve suerte y encontré pronto a lo que realmente me quería dedicar. Y no hay cosa que más pena me dé que ver a personas, sea cual sea su edad, que por miedo no se atreven a cambiar su vida y dedicarse a su pasión real, prefiriendo seguir en su trabajo actual a cambio de una estabilidad que confunden con felicidad.

Trayectoria profesional.

Volviendo a mi historia, como decía cursé la formación de marketing. Por entonces era (y creo que aún es) una formación superior, máster en concreto, con una asignatura que eran prácticas obligatorias en empresas.

Como dije antes, en esta formación empecé a sacar mejores notas. No eran las mejores de la clase, pero si buenas notas que me permitieron situarme en una posición ventajosa a la hora de elegir empresa para realizar dichas prácticas. Esta fue precisamente una de las cosas que aprendí en esta formación, que la sociedad no premia las cosas buenas, sino que buscas que seas mejor que el de en frente. Esto no supone que tengas que ser mejor, sino que basta con que el otro sea muy malo, par que tú, siendo simplemente malo, seas el mejor. Aprendí por tanto que la sociedad premia la concurrencia competitiva, y que haría todo lo posible por cambiar esto en mi día a día.

En fin, gracias a ello, pude realizar las prácticas en la empresa que quería una empresa agroalimentaria, cuyo nombre no viene al caso, y donde tuve la oportunidad de demostrar mi valía durante más de tres años. Porque no nos engañemos, el periodo de pruebas en la empresa privada dura toda la vigencia de nuestro contrato. Constantemente estamos en pruebas y debemos demostrar por qué estamos ahí y no es otro el que está.

Durante este tiempo aprendí, por ejemplo, que la formación reglada en universidad poco tiene que ver con la realidad que se vive en las empresas. Que las empresas, que son el motor económico de un país, tienen necesidades que las universidades desconocen. Aun así, había conseguido desarrollar una serie de habilidades que me facilitaron adaptarme sin muchos problemas a mi nueva situación en la empresa.

Aprendí muchas cosas durante toda mi experiencia ahí, hasta que llegó el momento en que tuve la necesidad de salir, seguir creciendo, abandonar mi zona de confort y probar nuevos proyectos profesionales.

Me equivoqué, nuevamente.

Ya he dicho que mi experiencia en la vida no ha sido precisamente de manual. Pero es mi experiencia, es mi vida, y me ha reportado muchas cosas buenas. Además, y esto es algo que considero realmente importante, he conseguido aprender de todos y cada uno de mis fracasos. He conseguido cambiarme las gafas y aprender a ver todos los fracasos de mi vida como no éxitos o éxitos parciales, tratando siempre de hacer balance y analizar de qué manera podría haberlo hecho mejor.

Tras un periodo de mi vida en la que estuve trabajando en diferentes empresas, reciclándome e interesándome más por esto del marketing digital y generación de contenidos, llegó mi momento.

Por fin, llegó mi momento.

Llegamos a 2017.

Se acaba mi relación contractual con una empresa en la que, de nuevo, aprendí muchas cosas. Y de entre todas las cosas que aprendí, me gustaría destacar principalmente dos:

  1. El primero, aprender a no juzgar a la gente, algo que es realmente complicado.
  2. Segundo, aprendí a confiar.

Sí, aprendí a confiar.

Todos deberíamos recibir cierta formación en habilidades que se supone tenemos pero que no es así. En mi caso, confiar. Yo creía que sabía confiar en la gente, y me acaba llevando muchas decepciones. Por tanto, durante mi última experiencia como trabajador por cuenta ajena aprendí a confiar. Confiar en la gente de una manera diferente, más tranquila, dejando que sea el tiempo el que me ayude a establecer esa confianza y no actos materiales. Y también aprendí a no empatizar con la desconfianza de los demás.

[Tweet «Deberían enseñarnos ciertas habilidades que se dan por sabidas en la vida, como aprender a confiar«]

Estos dos aprendizajes han sido clave en mi etapa como trabajador autónomo en marketing digital en Extremadura, que como digo empezó en 2017, y que me ha supuesto muchos aprendizajes nuevos y otros reciclados.

10 problemas desde que trabajo como autónomo en marketing digital.

A continuación, me gustaría, por si sirve de inspiración a alguien, indicar un listado con los 10 principales problemas que me han surgido (y de los cuáles algunos siguen ahí) desde que me establecí como trabajador por cuenta propia.

  1. Papeleo. Odio el papeleo. Me fastidia y mucho tener que hacer todos los meses las facturas. Me parece una pérdida de tiempo. Afortunadamente para todos los temas administrativos salvo generación de presupuestos y facturas cuento con la ayuda de una gestoría.
  2. Hablar por teléfono. Me sigue costando mucho. Poco a poco lo voy solventando, pero me cuesta horrores llamar por teléfono.Una llamada telefónica me parece una de las maneras más intrusivas de contactar con alguien. Además, soy fan de los emails.
    [Tweet «Una llamada telefónica es una de las maneras más intrusivas de contactar con alguien»]
  3. Fijar precios. Es complicado, la verdad, valorar tus propias horas de trabajo cuando tu negocio se basa en eso. Establecer cuánto voy a cobrar por la gestión de redes sociales o por diseñar una página web no me resulta fácil. Pero más o menos tengo una tarifa estándar.
  4. Evitar distracciones. No os equivoquéis, me encanta mi trabajo, pero cuando una parte importante de tu trabajo consiste en entrar en Facebook, LinkedIn, Instagram… es difícil realmente no despistarse. ¿No os ha pasado?
  5. Establecer un horario. Puede ser lo que más me cuesta. Habitualmente empiezo a trabajar por la mañana bastante temprano, pero me pueden dar perfectamente las 9 de la noche y seguir trabajando. Es lo que tiene que me guste tanto, que realmente no tengo la sensación de estar trabajando y me cuesta parar.
  6. Ser consciente de que lo que hago es un trabajo. Curiosamente me cuesta bastante esto y tiene su razón. Me gusta ayudar a la gente, en mi caso concreto, ayudar a las empresas a obtener más beneficios con mis trabajos de comunicación. Y, por lo tanto, me cuesta mucho saber hasta dónde estoy haciendo cosas por trabajo y a partir de qué punto estoy haciendo cosas por caridad. Poco a poco voy diferenciando estas cosas, pero aún me sigue pasando. ¿La última vez? Hace un par de domingos.
  7. Decir no. Igual, lo voy trabajando poco a poco pero aún me cuesta mucho decir no. Y está muy relacionado con el punto anterior. Este es además uno de mis propósitos para este 2018.
  8. El IVA no es mío, es de hacienda. Pues sí, la verdad es que es un fastidio cuando cobras un importe, x, en una factura, el total de ese importe va a tu cuenta, pero en realidad resulta que una parte importante, el 21% en mi caso, no es mía, sino de Hacienda. Se trata de un aprendizaje recurrente, ¡cada final de trimestre!
  9. Arriesgarme. Esta es mi asignatura pendiente. Me cuesta arriesgarme por miedo a fracasar. Arriesgarme a trabajar con algunos clientes que sé me pueden interesar, arriesgarme a exponerme demasiado, arriesgarme a hacer una inversión y no obtener la rentabilidad esperada…
  10. Sacar tiempo para mí y para mi familia. Relacionado con el punto 5, con mi problema para establecer un horario, tenemos el punto 10. En muchas ocasiones, soy yo como persona, no como empresario, y mi familia, los que sufren de mi trabajo. Porque para mí no es un problema trabajar más horas de la cuenta, pero lo que sacrifico no es mi tiempo únicamente, que también, sino el tiempo de estar con mi familia y amigos.

[Tweet «Uno de los mayores problemas de ser autónomo es sacar tiempo para uno mismo y para la familia.»]

Estoy seguro de que estos problemas los tendréis muchos de los que estéis leyendo esto. Si habéis detectado la clave para solucionar alguno de ellos o queréis compartir cuáles son vuestras dificultades, estaré encantado de leerlas y compartirlas con todos.

Gracias a los que habéis llegado hasta aquí, espero que me dejéis un comentario o en las redes sociales y si te ha parecido interesante, te invito a que te suscribas a mi blog y recibas puntualmente todas las novedades. Prometo no enviarte spam ni ofertas constantes de nada.

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Infografía de regalo.

Y para terminar, ahora sí que sí, un pequeño regalo. Una infografía con las 10 cosas que más miedo me dan de mi nueva etapa como autónomo. Si te gusta, compártela y si tienes tus propios miedo, te animo a que los dejes en los comentarios ya que pueden ayudarnos a los demás a superar los nuestros.

infografia-david

7 comentarios en “Hola y bienvenido al blog de David Guillén”

  1. Enhorabuena por el blog David. En relacion a los problemas que indicas….si bien trabajo por cuenta ajena…comparto varios de ellos.
    Y tambien estoy de acuerdo contigo en que mas alla de nuestra formacion se deberia potenciar la inteligencia emocional; esas habilidades que comentas, empatizar, la asertividad, etc, son muy importantes en el entorno laboral actual.
    Un abrazo.

    • Muchas gracias Alberto por tu feedback. Es un placer siempre oir la opinión de otros profesionales, ya sean por cuenta ajena o propia.
      En cuanto al aprendizaje de ciertas habilidades, es cierto que cada vez es más habitual ofrecer formación en algunas de ellas, aunque desde mi punto de vista aún queda mucho camino por recorrer y hay mucho que mejorar al respecto. Resulta básico que los profesionales del futuro se formen en estas habilidades transversales además de formarse en las habilidades específicas de cada profesión. Esperemos que con el tiempo así sea.
      Gracias de nuevo y un saludo.

  2. Muy bien David, un buen escrito detallado y muy chevere como decimos acá en ?? Colombia, hermanito hacerle para adelante y seguir luchando, hay que sacarla del Estadio,

  3. Hola David!!! Cómo me he sentido identificada contigo en algunos aspectos, mientras leía tu presentación. Al finalizar los estudios, salí con buenas notas, pero totalmente desorientada, sin saber hacia dónde dirigirme. Eso y entre otras cosas, hizo que me pusiera a trabajar en lo primero que me salió, sin plantearme tan siquiera, si me gustaba o no. Al paso de los años… después de tocar varias ramas, vas tanteando lo que sí te gusta, hasta encontrar tu hueco en éste mundo. Te doy la enhorabuena por tu blog David y por tu valentía, por alcanzar tus sueños. Saludos!!!

    • Muchas gracias Ana por tu comentario. Me resulta muy interesante lo que comentas de que todos empezamos a trabajar «de lo que sea» cuando acabamos nuestros estudios simplemente porque «es lo que toca». Es en lo que nos han educado, estudias, y cuando acabes te pones a trabajar. E incluso, para muchos, ese deberá ser su único trabajo, porque su educación le dice que busque un trabajo para toda la vida, de ahí el elevado número de jóvenes que cada vez más se decantan por unas oposiciones.
      ¿Y tú? ¿Cuál ha sido ese trabajo que te llena? Comparte con todos nosotros tu ejemplo.

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